Aprender a escribir IV


El narrador

No nos confundamos, una cosa es el autor y otra el narrador. Claro que pueden ser el mismo, pero en literatura no es lo que suele suceder. El autor pone en boca de alguien, más o menos omnipresente, la narración de una historia.

Claro que hay personas que nacen con el don de contar cuentos con una facilidad pasmosa, como es el caso de Stevenson, autor de La isla del Tesoro o de El extraño caso del doctor Jeckyl y Mr. Hyde, quien era llamado Tusitala por los habitantes de Samoa, adonde se retiró (al estilo Gaugin cuando se marchó a morir a la Polinesia Francesa). Tusitala significa contador de cuentos.

En el Quijote, primera novela contemporánea, aparece también el narrador de cuentos ante un grupo de cabreros. Y es que la tradición oral ha sido, hasta hace unos siglos, la única forma de comunicar historias. Desde que aparecieron los libros, los cuentos orales quizá hayan quedado relegados al chismorreo y a la prensa amarilla, o a la narración infantil dirigida a nuestros hijos antes de conciliar el sueño, o…; por ello hay que ir alerta con esos “géneros narrativos”.

El primer relato escrito del que se tiene cons-tancia se descubrió hace 150 años entre las ruinas mesopo-támicas del Próximo Oriente antiguo (2.500 a.C. aprox.): La epopeya de Gilgamesh. El texto, grabado en piedra con garabatos cuneiformes, relata la historia de una gran amistad, origen de proezas sobrehumanas, trágicamente amputada por la muerte, que fuerza al superviviente, el gran rey Gilgamesh, a una búsqueda desesperada pero vana, de un medio de escapar a su propia extinción. La obra se supone que se acuñó alrededor de 1.500 años antes de Cristo.

Hay que atribuir a los sumerios, desde antes del final del IV milenio, la invención del primer sistema diseñado para fijar y difundir el pensamiento: la primera escritura, rasgo de genio milagroso que ha evolucionado completamente, dirigido a nuestro progreso espiritual.

Ningún fantasma me ha rozado,

¿por qué soy presa del pánico?

Resulta, amigo mío, que he tenido

un tercer sueño

y el sueño que he tenido

era inquietante.

Los cielos tronaban

el suelo retumbaba

la tempestad dio paso a un silencio de muerte.

Se alzaron las tinieblas

se vio un relámpago,

estalló un incendio

de brillantes llamas,

y empezó a llover muerte.

Luego esta hoguera se vino abajo,

quedó reducida a cenizas.


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One Response to “Aprender a escribir IV”

  1. isa dice:

    Bellisima la Epopeya de Gilgamesh,no solo es el primer relato escrito del que se tiene conocimiento, también es el primer retrato de la Busqueda Eterna del hombre por regresar a el Origen.. (Joseph Campbell)

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Dansette